Día de la Juventud Carlista de Navarra

“¿El mundo a la deriva? ¡Cristo Rey!” El lema de la fiesta de la juventud carlista de Navarra de este año es lo que el mundo pide a gritos: esperanza, orden, unidad, paz, libertad, etc. Todo ello es posible con un rey de verdad. Sabemos Cristo reinará, y en España con más predilección que en otros lugares, como hizo saber al P. Bernardo F. de Hoyos. Pero Cristo pide obreros en todos los ámbitos de su mies para que su reinado social se haga real. Aun sin necesitarnos, quiere que ganemos el cielo peleando por su reinado. Por eso Carlos V, por eso los requetés, y por eso hoy, nosotros. ¿Qué harás tú en el momento histórico que te toca vivir?

 

El pasado Domingo 17 de Diciembre, en honor a nuestra querida Patrona, la Inmaculada Concepción, carlistas de Navarra, Guipúzcoa y Vizcaya nos reunimos en las Recoletas para celebrar nuestra fiesta con lo más grande que tenemos: la Santa Misa. Este año destacó por el gran número de jóvenes que asistieron, más que ningún año según los veteranos. Acto seguido hicimos la ofrenda floral a nuestra madre la virgen, con unas palabras de Pedro Juan, diciendo a los jóvenes que esto es un compromiso y un sublime acto de amor de un vasallo frente a su Reina, diciéndole: “me hago vuestro hombre”. Lo que no es posible sin “estar muy metidos en el sagrario, en lo más íntimo del corazón de Cristo; de este modo nuestra vida (…) se ordenará al amor de Dios expandiéndose a nuestra familia, amigos, sociedad, construyendo con paciencia pero con urgencia el Reinado Social de Cristo”. “¿Qué estoy yo dispuesto a hacer? El triunfo es seguro…”. Tras la entrega del ramo a la Virgen, entonamos el Oriamendi y marchamos a comer.

 

Tras una buena comida en los Vieneses, dimos paso a la sobremesa. Sancho abrió la ronda de discursos introduciendo el porqué del lema: “la raíz del carlismo es Cristo Rey,  luchar porque Cristo vuelva a reinar en las familias, en las vidas de las personas, en las instituciones públicas, en los centros de enseñanza… Y por eso somos carlistas”. Después dio paso al valiente joven navarro Miguel Ángel, incansable luchador por el bien y la verdad. Decía Miguel que “somos cuatro gatos pero él va a reinar”. Subió los ánimos a los presentes afirmando que “el carlismo siempre ha perdido sus guerras, pero que estamos en el bando ganador, porque Cristo Reinará, y en España con más veneración que en otros lugares”. También nos animaba a los jóvenes a ser valientes, ya que lo único que está en juego es el sentirnos avergonzados en alguna ocasión, mientras que años atrás lo que estaba en juego era la vida”. Sus palabras no solo iban dirigidas a los jóvenes: “¡¡presentaros a las elecciones!! - repetía a la junta de gobierno con brío - porque siempre seremos cuatro gatos, pero aunque nuestro escudo sean cuatro gatos, siempre va a tener a la cabeza el Sagrado Corazón”.

 

Continúa Don José Fermín Garralda, nuestro presidente, haciendo crónica de todas las acciones de los carlistas en Navarra, de nuestras luchas actuales con el presente gobierno foral con la bandera de navarra, los atentados a la tradición, a la fe y al sentido común de los navarros, etc. El Irrintzi, quincenal carlista navarro, sigue actualizándose en la web, y quizá se imprima en papel en un futuro cercano. Pide también apoyo para engrosar las filas de las cosas que ya se hacen: “somos la única organización que sale todos los meses a la calle a condenar el aborto, y sin embargo, hay veces que pasamos vergüenza porque solo  estamos dos sujetando la pancarta. Necesitamos manos. No hay que hacer cosas nuevas, sino respaldar las que ya se hacen”.

 

Pese al fallecimiento reciente de su padre, el gran Don Miguel Garisoain, ausencia por la que ha estado marcada esta fiesta, Don Javier Garisoain quiso acompañarnos y dedicar unas palabras. “Los jóvenes son algo idealistas, y quisiera bajar un momento a la tierra. No puedo evitar estar algo desanimado viendo cómo está Navarra. Y echo de menos más acción de los jóvenes. No podemos acomodarnos viendo cómo Navarra se destruye”. Algo de realismo que sin duda nos hizo aterrizar y tomarnos en serio todo lo que habíamos estado diciendo anteriormente, con miras a llevarlo a una acción de urgencia en la entrega de la vida por Cristo en la vida ordinaria.

 

El tradicional brindis de Don Santiago Arellano hizo aparición para cerrar la ronda de discursos, que con brillo en los ojos nos quiso hacer entender: “Insisto en el lema que nuestros mayores pusieron: ¡Nada sin Dios! Porque si quitamos a Dios no hay nada (…). Y esto que os digo no es clericalismo, es carlismo. Y el que piense que lo es, no tiene ni idea…”.

 

Con la discreción y sencillez que la caracteriza, nuestra querida Presidenta, Dña María Cuervo Arango quiso volver a ponerse a nuestra disposición una vez más: “pedirnos ayuda, estamos aquí para lo que haga falta”. ¡Qué gran fiesta! ¡Qué gran familia! Gracias a todos los que hicisteis posible una vez más este acto de hermandad que tiene su fundamento en el corazón de la tradición: los corazones de Jesús y María Inmaculada.

 

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la inmaculada Concepción! ¡Viva Navarra y sus fueros! ¡Viva España! ¡Viva el Rey legítimo!