Festividad de Cristo Rey

El acto del Cerro de los Ángeles siempre se hace corto. Y siempre tiene algunos momentos que no por esperados producen menos emoción. Uno de ellos es el canto vibrante del Oriamendi, primero a la salida de la ermita y finalmente como conclusión de la jornada. Este año los oradores de la sobremesa se han encargado de trasmitir, cada uno a su estilo, un mismo mensaje: de tradición, de esperanza y de unidad en torno a un movimiento político que sirve al genuino ser de España. Como siempre, una gran jornada de convivencia y encuentro entre generaciones, celebrando nuestra festividad.