Día de la Juventud carlista de Pamplona

El pasado 18 de Diciembre de 2016, los jóvenes carlistas de Navarra nos reunimos una vez más para festejar y honrar a nuestra patrona, la Inmaculada Concepción. Además, contamos con la presencia de nuestra querida presidenta, Doña María Cuervo Arango, cuyo estado de salud y las dificultades del viaje no fueron obstáculo para acudir al festejo, y de muchos otros veteranos de la causa. También acudió Don José Fermín Garralda, presidente de la CTC de Navarra.

 

El acto comenzó con la Santa Misa en la capilla de las Agustinas Recoletas de Pamplona, que nos acogieron en su casa, tan amables como siempre. Después de misa, la juventud Carlista ofreció un ramo de flores a la Inmaculada, y con ellas ofrecimos nuestras propias personas, para que Dios disponga de nosotros para cualquier cosa que necesite. Don Pedro Juan Urroz, cronista de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz, dijo unas palabras durante la ofrenda floral, alentando a los jóvenes a permanecer en el amor de Dios, arraigados en la fe, sin tener miedo al futuro ni a nuestra debilidad. Nos recordó que “un joven puede ser fiel a la fe cristiana y seguir aspirando a grandes ideales hoy.  Nunca perder la sonrisa, que es la expresión más profunda y bella del hombre noble”, decía Urroz. Finalizado el discurso y la ofrenda, entonamos el Oriamendi frente a nuestra madre, la Virgen.

 

La comida de hermandad tuvo lugar en el restaurante Iruñaberri de Pamplona. A los postres hubo discursos varios. Abrió el turno el vocal de juventudes de Navarra, Sancho Guindano, quien habló de compromiso a los jóvenes. “La vocación del carlista –decía el joven vocal- viene resumida en una palabra: Servicio. El hecho de ser católicos nos compromete a servir a Dios por encima de todo, convirtiendo la sociedad a Dios. Por eso los carlistas estamos en política, para llevar las almas de la sociedad al cielo, y eso requiere la entrega de la vida”. Enseguida vino el turno de Miguel Ángel Aguinaga, joven carlista Navarro comprometido, que señalaba que “lo que más nos duele a los jóvenes carlistas es que se quite a Dios de todos los ámbitos de la sociedad (…) y por eso hay que comprometerse a mejorarla, a echar una mano en lo que se pueda”. Animó a los jóvenes a que no rechazaran las siglas de la CTC, “que ante la corrupción moral de la política actual, se ha puesto al servicio de Dios”. Fue valiente también refiriéndose a los mayores cargos políticos de la CTC: “HAY QUE PRESENTARSE”, repetía Miguel Aguinaga, alegando que no podemos contentarnos con definir la política más correcta.

 

Don José Fermín Garralda, presidente de la CTC Navarra, tomó la palabra e hizo un resumen de los hechos acontecidos en el monumento a los caídos por Dios y por España, y demás novedades del carlismo en Navarra. Pasó a presentar a nuestra queridísima presidenta, Doña María Cuervo Arango, que nos animaba a que hiciéramos cosas apoyándonos en los más mayores, y que ellos no fueran techo de ningún sueño. “Pedidnos ayuda -insistía Doña María- que estamos deseando ayudaros”. Todo el viaje de tren con la salud a cuestas tan solo para ponerse a nuestra completa disposición.

 

Para terminar la reunión, tuvimos el tradicional brindis de mano de Don Santiago Arellano, a quien los carlistas de Navarra queremos como a un Padre. Nos hizo pasar un rato genial hablando con pasión de lo que para él hoy es la batalla principal: la familia. “La familia es la trinchera del carlismo. Allí es donde hemos de presentar batalla hoy”. El daño que la ideología de género ha hecho en ella, se ha de reparar desde ella, con la educación de los hijos.

 

 

Tras la tradicional rifa de la cesta, concluimos el acto los 45 comensales con una sobremesa con todo tipo de cánticos carlistas, canciones antiguas, y villancicos al niño Dios, que estamos en Navidad. ¡Feliz Navidad, y que el Niño Dios os bendiga! ¡Viva Cristo Rey!