Campamento Cruz de Borgoña 2017

Cada año el campamento Cruz de Borgoña es distinto, a pesar de que prácticamente hacemos las mismas cosas todos los años, el mismo horario, la misma rutina...Izado y arriado de banderas, misa diaria, rosario diario, marchas cortas y largas, juegos, formación católica y carlista, gymkhana, veladas... Pero cada año es especial.

 

Y esta vez nos llevamos muy buenos recuerdos del campamento 2017 especialmente por el buen ambiente que ha reinado durante estos 15 días. Monitores y niños nos vamos a casa con ganas de volver el verano que viene. Y es que es increíble cuántas cosas se pueden llegar a hacer en 15 días.

 

Hemos aprendido en las clases de historia, doctrina política de la Iglesia, formación carlista y religión, y también en nuestras conversaciones sobre temas de actualidad, especialmente entre los más mayores. Hemos conocido un poco más la historia de Fátima, en el centenario de las apariciones. Hemos rezado, no solo el rosario todos los días, si no que hemos acompañado al Señor, por turnos, durante un día entero, y en una Adoración nocturna. Además, este año hemos tenido la suerte de contar con dos sacerdotes en el campamento que nos han ayudado en lo que pedíamos. Y como en años anteriores, hemos tenido presente a Jesús durante los 15 días en una capilla.

 

También, disfrutamos con los juegos que prepararon los monitores, como por ejemplo la tradicional "gymkhana guarra", el encierro de los Sanfermines o la gymkhana en Ávila. No han faltado las típicas guerras entre los tres campamentos, Alto de Muru, Oriamendi y Montejurra, por ver quién grita más fuerte o las guerras de esterillas, en las que, por supuesto, siempre han ganado los más pequeños.

 

15 días muy intensos en los que disfrutas y aprendes tanto que no dudas en querer volver al año siguiente.