Tiempos de paz

En tiempo de paz , el carlismo se esforzó por organizar una resistencia constructiva al régimen liberal. Así nacieron los círculos, la prensa, las organizaciones femeninas de "margaritas" , los sindicatos libres, el Movimiento Obrero Tradicionalista, las agrupaciones estudiantiles y otras iniciativas que articularon un verdadero pueblo carlista.

 

Al mismo tiempo la obra de los pensadores, periodistas y políticos carlistas constituyó un amplio conjunto doctrinal único en toda Europa. Una doctrina que destaca por su actualidad y su coherencia con la Tradición española.  El Carlismo no es una ideología artificial. Es un movimiento político flexible y realista.

 

 

Esta tarea intelectual tiene su reflejo en la participación activa del carlismo en las nuevas instituciones políticas. Y es que, a pesar de los "pucherazos" y el sufragio censatario, los diputados carlistas dejaron oír su voz en el Parlamento siempre que fue posible.